25 de enero de 2007

Aquelarre: "Siesta"


TALENT SE-615
"SIESTA"
Aquelarre
Primera edición: 1975


Fruto de una descendencia antológica, Aquelarre supo aderezar su música con un inevitable sabor a “almendra”, pero también agregó muchos otros ingredientes a uno de los mejores cócteles con los que nos convidó el rock nacional de los ‘70. Y antes de su partida hacia España, en 1975, nos dejó su último álbum "Siesta" como testamento de toda una productiva obra discográfica.

Sin ser instrumentistas descollantes, Del Guercio, García, Starc y González Neira lograron con "Siesta" un disco sumamente maduro y placentero. Como evidencia tenemos 7 temas que sintetizan con elocuencia las propuestas del grupo por aquellas épocas, tal vez menos rockeras y más melódicas. Una sola banda sin letra, "Siesta Cambiada", presenta un ritmo que por allí recuerda a Carlos Santana & Cía. y descansa sobre una composición simple y repetitiva, pero muy bien adornada con intervenciones instrumentales que permiten el lucimiento de todos los miembros del grupo.

Los demás temas llevan la primera voz de Emilio Del Guercio, que a pesar de una modulación extraordinariamente parecida a la de Luis A. Spinetta (no se puede negar que alguna vez estuvieron juntos) logra un feeling propio y distintivo. Todas las composiciones merecen elogios, pero quizás las palmas se las lleva el suave "Canto Cetrino", un folk magnífico de poesía bucólica, dominado casi enteramente por las guitarras de Héctor Starc y la voz de Del Guercio, a las que se suman los demás integrantes en los coros, brindando una entrega dulce e intimista.


Tapa
Presenta la superposición de un dibujo ideado por Emilio Del Guercio sobre una foto de un campo y verdaderamente da la idea de "siesta". La contratapa incluye letras e información técnica relativamente completa.


Síntesis
Un disco necesario. Necesario para comprender la madurez que había alcanzado el rock nacional ya en esos tiempos. Necesario para los escépticos que sólo valoran la música importada. Necesario para juzgar toda la trayectoria de un prestigioso grupo como lo fue Aquelarre, porque este disco es su epitafio. Necesario para conocer qué clase de música fue llevada a España en 1975. En suma: rock progresivo nacional, pero no del común, sino del mejor.


1 comentario:

gruta dijo...

exelente disco!!